lunes, 31 de enero de 2011

El futuro llego hace rato (y no nos hacemos cargo)


“El futuro de los niños depende del mundo en el que vivan”

Anónimo

Últimamente estoy sintiendo la incertidumbre del futuro, a decir verdad desde que termine la carrera que mi futuro está cada vez más difuso. No es simple sentir ese cambio interno, cuando uno ya deja de ser un niño (llámese adolescente) para salir a vivir la vida por uno mismo. Pero más difícil aún es ver como todas las imágenes que teníamos de chicos no son factiblemente realizables en la actualidad. Y ya no hablo del sueño ideal de ser futbolista o estrella de rock, porque al fin y al cabo, esas cosas pueden lograrse en una reunión de amigos.

Siempre soñé con una sociedad en donde el bien común sea compartido por todos los mortales que caminamos los suelos del globo terráqueo, por este motivo me han declarado comunista, trostkista, anarquista (sin saber que el anarquismo refleja más los intereses individuales que los comunes), idealista, utópico, rebelde y todo los que se les pueda ocurrir. Pero lejos estoy de todo eso, tan solo tenía sueños, como los de Martin Luther King (salvando las distancias claro está). Sin embargo, debo admitir que muchas veces he perdido el rumbo, mis sueños se transformaban en pesadillas de intolerancia y desilusión, que iban cambiando según los imponderables de la vida cotidiana.

Es raro ponerme a escribir esto que seguramente muchos saben, han pasado o sufren diariamente. En una realidad donde la corrupción, las muertes, el hambre y el desempleo forman parte de la estadística. En donde los remedios son peores que las enfermedades, volvemos a la estúpida farsa de pensar que la guerra traerá la paz. Caemos en el error de pensar eso, de que cuanto más chicos vayan a la cárcel mejor será la sociedad, que no se da cuenta que son sus propios vicios e hipocresías las que la están llevando a la perdición. O quizás la perdición no exista, y sea nuestra propia naturaleza así. “Homo homini lupus” (el hombre es un lobo para el hombre) dijo el comediógrafo latino Tito Macio Plauto (254 a. C. - 184 a. C.) en su obra Asinaria, más conocida por Thomas Hobbes, filósofo inglés del siglo XVII, en su obra Leviatán, que dice que el egoísmo es básico en el comportamiento humano, aunque la sociedad intenta corregir tal comportamiento favoreciendo la convivencia (Aporte de wikipedia).

En la actualidad volvieron las voces del futuro, las de aquellos que plantean una sociedad carcelaria, todos juntos y encerrados, paranoia, miedo y falta de educación. El facilismo y el cortoplacismo indica que la solución de todos los males del país es meter en la cárcel a todo el mundo, por no hablar de las soluciones que aportan los más reaccionarios que van desde golpear las puertas de los cuarteles hasta linchar a cualquier persona que tenga la cara distinta a los personajes que se encargan de señalar con el dedo. Lo más triste aún es que los personajes responsables y culpables de esta situación son los que están discutiendo acerca del futuro de millones de chicos de este país. Lo triste también es ver como nosotros no aportamos ni nos movilizamos con este tema y compramos buzones mientras miramos para otro lado. Y siguiendo con lo triste, el futuro llego hace rato y no sabemos qué es lo que les espera a los chicos de hoy, mientras todo sea palo para ellos.

No les voy a empezar a hablar en que terminaron mis sueños ni cuál es mi situación actual, porque yo sigo yendo hacia él por más que tenga 26 años. Perdido, con incertidumbre y sin claridad, voy camino a mi sueño, al fin y al cabo es lo único que me hará feliz. Pero siempre pensando en por qué nos quedamos con espejitos de colores. ¿Será ese nuestro futuro? ¿El de los espejitos de colores? Por el momento, sigo yendo en trenes sin saber a dónde ir.


PD: Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota – Todo un Palo

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Un concierto Bipolar



El Cuarteto de Nos presento su último disco Bipolar en Petecos, con gran concurrencia de público, el primer domingo de la primavera. Junto a los uruguayos también tocó Edu Schmidt (ex Árbol), quien contagio a un público heterogéneo pero con ganas de saltar a pura música.

Pasadas las 9 de la noche, Edu se hizo presente con su nueva formación en el íntimo escenario que tiene Petecos. Desde allí toco temas de su último disco mechados con clásicos de Árbol. Entre ellos se pudo escuchar Cosacuosa, Enes, Trenes, camiones y tractores, y Chikanoréxica. Curiosa fue la entrada del profesor de música, arengando al público a que cantara al unisono “Edu puto”, un dato que no llama la atención viendo la confianza que existe entre el músico y sus seguidores. No falto el momento en que también alabo y agradeció a sus colegas uruguayos por la invitación antes de cerrar el show.

El evento central arrancó un rato después de finalizado el de Edu Schmidt, con los 5 miembros del Cuarteto de Nos sobre el escenario empezó a sonar Mírenme, con ese tema del disco Bipolar comenzó el concierto de la banda montevidiana. El recital fue un recorrido por sus últimos dos discos, Raro y el ya mencionado Bipolar, con solo dos temas que no pertenecen a estos Solo un Rumor y Hay que comer.

El público que estuvo presente el show fue bastante heterogéneo, con adolescentes y treintiañeros que corearon cada uno de los temas, formando un combo festivo que animo la noche primaveral en el límite entre las ciudades de Lomas de Zamora y Temperley. El broche de color de la noche lo dio Santiago Tavella, el bajista de la banda, al olvidarse una parte del tema Pobre papá, en donde el público lo aplaudió y ayudo a recupere la memoria. Roberto Musso, vocalista de la banda, demostró todo su histrionismo en el escenario en cada uno de los temas y su humor al presentar a los miembros del Cuarteto de Nos.

Así paso el concierto de los uruguayos, que eligieron para cerrar el show el tema que los hizo famosos en este lado del charco, el hit Yendo a la casa de Damian, del disco Raro. Un grupo que nunca quiso ser normal, que se destaca por sus rimas y sus letras, lejos del estereotipado ritmo rioplatense, pero con una música contagiosa y que está pisando fuerte en nuestro país con su último disco.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

El Cielo Razzo del Auditorio


Los rosarinos estuvieron presentes en el Auditorio Sur de Temperley dando uno de sus últimos shows antes del lanzamiento de su próximo disco. Con un repertorio lleno de clásicos Cielo Razzo dejo satisfecho al público de la zona sur, mientras esperan por las nuevas rolas.

Un segundo es demasiado fue la banda encargada de abrir la noche de rocanrol en Temperley, dando un gran show con mucho sentimiento, fueron los indicados para ir generando el clima antes de la salida de la banda de Pablo Pino.

Con un público adolescente, la mayoría no superaba los 23 años (ya no puedo hacerme el pendejo), los rosarinos recorrieron temas de los cuatro discos, tocando clásicos y algunos adelantos del próximo lanzamiento. La gente acompaño todas las canciones con sus voces, y a pesar de que no cantaron uno de sus máximos hits (Estrella), el show fue completo y supero las expectativas de más de un fanático.

El Gran Dancing Rex


Con un show que duró más de 4 horas y que contó con gran cantidad de invitados Dancing Mood se hizo presente en el Gran Rex. La orquesta de folclore Jamaiquino liderada por Hugo Lobo contó con la presencia de una leyenda del reggae, el rocksteady y el ska, Rico Rodríguez.

Cerca de las 10 de la noche, el teatro, ubicado sobre la calle Corrientes, ya estaba colmado al cien por ciento. En ese instante, los músicos se hicieron presentes para abrir el show, y a pesar de que las butacas y alguna parte del público que superaba los 60 años obligaban a sentarse, la contagiosa música hizo que los pies de los miles de fanáticos bailaran al ritmo de las melodías jamaiquinas.

Entre los invitados que estuvieron presentes sobre el escenario, además de Rico Rodríguez, se pueden nombrar a la ya habitual Deborah Dixon, a Gabriel Fernandez Capello, a Flavio Cianciarulo, a Damas Gratis y a Felipe junto al coro gospel de Buenos Aires, entre otros músicos y la orquesta deluxe que hicieron transitar al público por un sinfín de climas y propuestas musicales.

Cuando parecía que el show había finalizado, una sorpresa hizo saltar al público nuevamente de sus butacas. El padre de Hugo Lobo junto a su banda de folclore hizo su aparición en escena, para darle el toque nacional a una noche a pura música, baile y fiesta.

El show finalizó cerca de las 2 de la mañana y dejando la sensación de que ya más no se podía exigir. La energía del público, la emoción de los músicos, la admiración hacia Rico Rodríguez y la entrega del músico jamaiquino hicieron un combo difícil de olvidar. Excelente show de Dancing Mood que hizo bailar hasta a las butacas del teatro Gran Rex.

sábado, 16 de enero de 2010

El Profeta (homenaje en su 25º paso en esta vida)




No todos encontramos que camino recorrer con facilidad. Se nos hace difícil arriesgar muchas veces en momentos en los que todo esta gris y la nubosidad disipa nuestra claridad

mental. Es difícil encontrar verdaderos profetas en nuestra tierra y más complicado aún es que te abran la puerta.

La vida me cruzó con uno hace ya mucho tiempo, él estaba acompañado por una cofradía de seres de otra naturaleza, de aquellos que no se encuentran en ningún lado, pero que tienen la certeza de que la felicidad esta en ser como se quiera ser. Y el profeta me llevo con ellos. Yo

divagaba intentando descifrar ese secreto, pidiendo ayuda a quien

es no entendían como se tiene que vivir, pero que sin embargo creían tener el derecho divino de enseñarte y verse superiores. La vida se encargo de equilibrar todo.

Las enseñanzas del profeta provenían de sus impulsos y de su cabeza, su inteligencia definitivamente era grande, la simpleza y la complejidad no se diferenciaban para él.

Lucho batallas, disfruto la paz y supo escapar a esos recónditos lugares a donde solo los profetas saben ir. Su mensaje no es un mensaje, tan solo es una forma de vida, de tomarse las cosas, de decidir y de seguir caminando.

Muchas veces flaqueo, y fue ahí donde la maravillosa cofradía apareció como sostén (aunque nunca había desaparecido) y quizás yo, en mi intento de pertenecer (en vano, porque ellos ya me creían uno más) también estuve presente.

El descontrol nos ayudo a sobrevivir alejados de la hipocresía y los golpes de la vida, el instinto

nos dio la fuerza para descubrir el camino, y todo lo demás se esta por escribir. Las enseñanzas del profeta también me ayudaron mucho para ser quien soy hoy.

Como cualquier ser mítico, la música también esta de su lado. Con su arma dorada proveniente del mismísimo Olimpo, se encarga de calmar a las bestias y de atraer a toda ninfa o musa que ande dando vueltas por ahí. Y es en este preciso instante en donde la complejidad se hace simple, en donde David Gilmour se mezcla con el Tete, y donde Miles Davis se sienta al lado de Santos Fontanet. Aparecen Marley y Hugo Lobo para acompañarlo y Jimmy Page los sigue detrás.

Ese profeta que me dijo algún día que deje salir a mi otro yo, con el que resistimos más de 77 ataques cuando intentábamos ir a ver a la renga, y con quien descubrimos que Numancia es mucho más que una cuestión de suerte. “Hola Natasha Kinski, ¿cómo estas?”

En épocas de juventud, supimos escrachar pizarrones con subversivas inscripciones de libertad e igualdad, de revolución, de cambio. ¿Comunismo, anarquismo, socialismo? Rebeldía y ganas de terminar con un status quo que tan solo reproduce una ideología dominante que ya colapso hace rato. Marx, Engels, Guevara, Lenin, Lacan, Freud y muchos más iluminaron con fulgor la luz que el profeta llevaba en su bastón.

Supongo que cuando uno recorre la colina de la vida siempre espera encontrar un buen amigo para que no lo atrapen algún día. Pero nunca imagine cruzarme con toda clase de héroes y profetas que me dijeran que yo también era uno de ellos. Aunque distinto, raro, más combativo y con más ilusión, yo también me siento uno más de la cofradía. Y todo gracias al profeta que me abrió las puertas y me dijo “Hay que tomarse un tiempo pa´ comprender que solamente sos lo que sos, de ahí a todo lo que tú quieras ser eso ya depende de vos”.

Por eso en este cuarto de siglo, querido profeta, solo tengo agradecimientos, un respeto inimaginable y cariño mucho mayor.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Promesas en la zona (Feliz 2010)



Idas y vueltas, sensaciones cíclicas felicidad, angustia, alegría, bronca, calma, euforia, todo parece una montaña rusa con un 09 que tuvo picos máximos de logros pero grandes mesetas de frustraciones.
Ritos que intentan exorcizarnos, aunque la solución siempre esta adentro. Con un balance que aunque no quiera siempre dará positivo y un futuro que avizora…¿Qué avizora?
Difícil descifrarlo cuando muchos quieren hacernos creer que la realidad es cada día más fea, y que el futuro no esta en nuestras manos. El “No future” de los punks parece haberle ganado a la vieja consigna que afirma “Si este presente es de lucha, el futuro es nuestro”. Con el “no comprometerse” como emblema y la bandera del “que lo hagan los demás”, realmente pareciera que lo único que nos queda es seguir haciendo un melancólico tango a lo que tenemos de vida.
Así se va despidiendo el 2009, con quejas, cortes de calles, un Maradona desidolizado (neologismo) para esa gran masa oportunista que supo aplaudirlo, sin recuerdos del “Tiki-tiki”, pero con Del Potro campeón. Cerrando con Angus y abriendo con Hetfield, la lluvia, el sol y muchas más razones para seguir y no abandonar.
Cambia actitudes, visiones, posturas, ideas, ya poco importa. Se cambio la inseguridad por el Rally Dakar, la sequía por las inundaciones, y la nueva Ley de Radiodifusión por la postulación de Duhalde, cambia la información como si las cosas dejaran de pasar, ¿y eso qué importa? Como poco importa que todavía no haya aparecido Julio Lopez, o las muertes de Carlos Fuentealba y de Kosteki y Santillan (y si el “salvador del país quiere volver”-irónicamente hablando-). Total todo se mide con la misma vara y nadie sabe cual es la medida real ¿Acaso eso importa?
¿Qué nos deparará el 2010? No lo se, pero definitivamente, termino el 2009 mucho mejor de lo que hubiese imaginado. “Todo llega, pero hay que saber esperar” dicen, y no me destaco por eso. La ansiedad, desleal aliada que me acompaña muchos de los días, aparece en el momento preciso en donde la tensión crece. Pero una rara y ocupada calma me esta esperando. Habrá mundiales, habrá amigos, habrá Racing, habrá Temperley y Turdera, habrá familia, y seguro habrá alegría.
Quizás como de costumbre sean más ilusiones que realidades, más actitudes que resultados. Para muchos será un año terrible, otros solo pedirán que sea igual que el 09 (los conformistas), yo espero no bajar los brazos. Sabemos, lo se, lo sabes y lo saben… “Tarda en llegar, y al final, y al final, hay recompensa”… Siempre hay un motivo para saludarlos y decirles gracias a todos. Hasta el 2010, feliz año gente.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Divina TV Furher (o nos vamos a pique)




La degradación sigue su curso natural junto a la banalización de todo lo conocido. Las imágenes, personalidades y figuras que en un pasado generaban admiración, respeto y orgullo, hoy ya son una mercancía más de la industria cultural televisiva.
Si Ricardo Fort fue Ernesto Guevara en el show de Tinelli, en cualquier momento Zulma Lovato hace de Juana Azurduy, Jacobo Winograd de San Martín y Guido Suller de Manuel Belgrano.
El poder mediático se esta fagocitando todo, pareciera que la tele es el nuevo Dios, la solución de todos los problemas y la que te permite el regalo de la eternidad. Cualquiera hace cualquier cosa por un poco de fama. Desde presionar a sus hijos para que “perreen”, hasta prenderse fuego el pelo. Ya no importa si sos medico, hippie, vagabundo, intelectual o lo que seas. Para ser alguien tenes que salir en la tele, o subir tus videos, o aparecer en cualquier lado donde la cámara se prenda.
Claro, es verdad que esta situación acarrea muchas ventajas, especialmente para muchas empresas periodísticas, que con la excusa de hacer participar a “la gente” se ahorran los sueldos de varios periodistas. Y esto también se ve en el plano de “la seguridad”, en donde una cámara sirve más que la policía. “Filmame, mira como me están pegando”, “En aquel kiosquito venden drogan, filmalo”; y frases similares que se suelen escuchar por los distintos canales de televisión que asumieron la función de ser el ente que recibe las denuncias de “los vecinos”.
Pero más allá de eso, la televisión tiene la facilidad de banalizar las perversiones más grotescas y ofrecértelas con moño. La morbosidad ya ha llegado a los canales que se autodenominaban para “la familia”.Cuerpos mutilados, prostitución, drogas, asesinatos, crímenes, sensaciones apocalípticas, son las principales ofertas de este menú que abunda en salsa, como diría Carlos Solari.
Y no es indignación ni pacatería lo que intento expresar, esta oferta existe porque hay una demanda. Evidentemente vende más Fort vestido de “Che” Guevara, que el mismísimo Ernesto pronunciando uno de sus grandes discursos.
Tampoco se si esto es consecuencia de algo o si es el fluir natural del mundo. Es cierto que las cosas importantes ya no tienen un lugar primordial, y que las banalidades cada vez son más y se llevan todos nuestros pensamientos. Pero quién soy yo para hablar y decir lo que son las cosas importantes. Si un candidato se vuelve popular gracias a un programa de televisión y no por sus conocimientos políticos, si la televisión permite hacerte olvidar de los excesos de los poderosos, si te permite desentenderte de la realidad en la que vivís (que no siempre es buena), o te da razones para quejarte continuamente de esa misma realidad. Si te hace creer que desde tu casa y con un control remoto vas a poder cambiar el mundo, tu mundo o el de todos.
El poder y la trascendencia mediáticas forman parte de los capitales que hoy en día los ciudadanos quieren acumular. Si queres ser alguien y que te conozcan, no labures, salí en la tele y vas a ver como repuntas.
Lo triste de todo esto, es que lo mediático es efímero y cambiante, del suelo a la cima en 3 segundos, y de la cima al suelo en 1. Hoy Fort es Gardel, mañana va a volver a ser el hijo del chocolatero que fue abusado, maltratado o golpeado de chico. Las historias maravillosas del excéntrico millonario, dejarían de tener razón de ser si se supiera su verdadera historia y las dificultades familiares que tuvo por ser homosexual.
La ficción ya no supera a la realidad, pero la maquilla demasiado bien para que el dicho de “mi el doctor”, se transforme en “mi hija la vedette” o “mi hijo el famoso”.
Lo repito, nose si esta bien o esta mal, solo se que es.